Tratamientos para el PIF
Los antivirales modernos han convertido el PIF en una enfermedad tratable. Aquí encontrarás información detallada sobre cada opción terapéutica.
¿Qué antiviral elegir?
La elección del antiviral depende de múltiples factores. Consulta siempre con un veterinario con experiencia en PIF.
GS-441524
Más utilizadoEl tratamiento de referencia del PIF. Inhibe la ARN polimerasa viral y bloquea la capacidad del coronavirus mutado para replicarse. Disponible en oral e inyectable. La dosis depende de la forma clínica: consúltala en la calculadora.
Molnupiravir
Solo oralUsa un mecanismo diferente: induce errores en la replicación del ARN viral hasta que el virus deja de funcionar. Ha mostrado eficacia en casos de PIF, incluidas las formas neurológicas y oculares. Se usa cada vez más donde el acceso al GS-441524 es limitado.
Nota importante: en España no hay ningún antiviral autorizado para tratar el PIF. En otros países, como Francia o Reino Unido, sí puede obtenerse legalmente a través de farmacias de formulación magistral con prescripción veterinaria. Su uso se realiza bajo responsabilidad del veterinario prescriptor y del tutor del animal. La información disponible proviene de estudios clínicos y de la experiencia acumulada por International Cat Care y PIF Warriors.
FAQ
Preguntas sobre el tratamiento
Respuestas claras a las dudas más comunes.
Los dos que sostienen el tratamiento actual son el GS-441524, que es el de referencia, y el molnupiravir, que actúa por un mecanismo distinto y solo existe en forma oral. Ambos se administran durante un ciclo completo y bajo seguimiento veterinario.
Sí. Son las formas que más exigen del tratamiento: requieren dosis más altas que la forma húmeda abdominal y, en el caso neurológico, a veces un ciclo más largo. La dosis exacta depende de la forma clínica y del peso del gato, y la tienes en la calculadora de dosis; confírmala siempre con tu veterinario.
Del 93 %. Es la cifra que manejan los dos registros de referencia: CureFIP documenta un 92,7 % y FIPMed un 93 %. Antes de 2019 el PIF se consideraba mortal en prácticamente todos los casos.
La respuesta suele empezar entre las 24 y las 72 horas. La fiebre remite normalmente en las primeras 24 a 48 horas, los glóbulos rojos se normalizan hacia el séptimo día y la ascitis desaparece a simple vista en los primeros 15 días, aunque en ecografía puede seguir viéndose hasta la cuarta semana. La mayoría de los gatos recupera su comportamiento normal entre la segunda y la cuarta semana.
Diariamente se vigilan temperatura, peso, apetito, actividad y cualquier signo clínico nuevo. A eso se suman análisis de sangre al inicio del tratamiento y cada cuatro semanas, con hemograma completo y bioquímica que incluya proteínas totales, globulinas y albúmina.
Las recaídas aparecen sobre todo en los diez días siguientes al final del ciclo, aunque pueden darse en cualquier momento del período de observación. Se afrontan con un segundo ciclo completo, a una dosis más alta que el primero. La tasa de éxito de ese segundo tratamiento es del 96 %.
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